Juan tiene 33 años, desde chico está en silla de ruedas; vive en las islas del delta entrerriano; es una persona dependiente por su invalidez; tras la muerte de su madre decide viajar en su silla de ruedas en busca de una prima y una sobrina que son sus únicos familiares con vida. Un hombre y un viaje con la necesidad de encontrarse a sí mismo.