ENRIQUE SERRANO
Uno de los comediantes más exquisitos del cine argentino de la primera mitad del siglo XX. Comenzó en el circo criollo y luego supo brillar en el cine con una gala de personajes, a la vez, elegantes, pícaros, sofisticados, chantas. Acompañó a Niní Marshall en la trilogía conformada por Divorcio en Montevideo (1939), Casamiento en Buenos Aires (1940) y Luna de miel en Río (1940), todas con dirección de Manuel Romero. También deslumbró en la comedia blanca Los martes, orquídeas (Francisco Mugica, 1941) y en Novio, marido y amante (Mario Lugones, 1948), junto a Thilda Thamar. Una de sus composiciones más recordadas es Don Fulgencio, el hombre que no tuvo infancia (Enrique Cahen Salaberry, 1950), basada en los personajes del historietista Lino Palacio.